La belleza de tus palabras
contradice la tristeza de tu alma.
Pero así, como dices, es la vida del escritor
mi pequeña flor sangrante.
La soledad, a veces, es un camino necesario a tomar,
aunque hoy no estoy dispuesto a aceptar fácilmente que tomes.
Cada una de tus letras
respira esta locura que tan bien conocemos,
y por lo mismo,
me siento incapaz de dejarte,
aunque sigas siendo del material de los sueños.
No quedaran palabras
si sigo repitiendo al aire que cuando me necesites
susurres mi nombre,
porque me he encariñado, si es que “enamorado” me perdona,
como un feliz ciego.
contradice la tristeza de tu alma.
Pero así, como dices, es la vida del escritor
mi pequeña flor sangrante.
La soledad, a veces, es un camino necesario a tomar,
aunque hoy no estoy dispuesto a aceptar fácilmente que tomes.
Cada una de tus letras
respira esta locura que tan bien conocemos,
y por lo mismo,
me siento incapaz de dejarte,
aunque sigas siendo del material de los sueños.
No quedaran palabras
si sigo repitiendo al aire que cuando me necesites
susurres mi nombre,
porque me he encariñado, si es que “enamorado” me perdona,
como un feliz ciego.
No hay comentarios:
Publicar un comentario