martes, 1 de diciembre de 2009

No soy capaz de decir Adiós,
aunque lo quiero.
No soy capaz de decir te amo,
aunque lo siento.

Desde esta habitación
todo se ve tan lejano,
y la vida debe continuar.

No quiero aceptar
que dos amantes mueran
por el mismo amor que vivieron tanto tiempo.

Quizás Dios me puso aquí
hasta poder verte renacer.
Lo maldigo si ha de ser así,
por usar egoísta esta vida para si.

El juego parece acabado,
pero el lenguaje sigue alimentando tu poesía.

No hay comentarios: